El Cabildo de Tenerife, a través de Sinpromi y del Programa Tenerife Isla Solidaria, y con la colaboración de Fundación Moeve, continúa reforzando la campaña Pobreza Energética Cero, con un programa ampliado que dio comienzo el pasado mes de octubre y que se extenderá hasta marzo.
En el desarrollo de esta iniciativa participan activamente las entidades sociales ASMAER y Provivienda, encargadas de la ejecución del proyecto, con el que se espera beneficiar en esta edición a más de 300 personas en situación de vulnerabilidad.
El proyecto tiene como objetivo reducir la pobreza energética en hogares vulnerables de Tenerife mediante acciones de sensibilización, formación, asesoramiento técnico especializado y acompañamiento personalizado, promoviendo el uso eficiente de la energía y el ahorro, a través de la aplicación de medidas prácticas adaptadas a las necesidades de cada hogar.
La iniciativa está dirigida a familias en situación de vulnerabilidad que se enfrentan tanto a dificultades relacionadas con el pago de la factura energética como a una baja eficiencia energética de sus hogares, derivada, entre otros factores, del deficiente aislamiento de los inmuebles o del uso de electrodomésticos con una categoría energética insuficiente.
La consejera insular de Acción Social, Águeda Fumero, destaca la relevancia de esta colaboración, cuyo presupuesto se ha visto triplicado en esta fase, para “dar un paso más y llegar a más hogares, mejorar sus condiciones de vida y acompañar a las familias tinerfeñas en el acceso a recursos que les permitan contar con soluciones reales a sus necesidades”.
En este sentido, Fumero subraya que la reciente incorporación de Provivienda, “una entidad con más de 36 años de trayectoria trabajando para que todas las personas disfruten del derecho a la vivienda en igualdad de condiciones”, supone “un valor añadido imprescindible, puesto que permite abordar cada caso desde una perspectiva integral que vincule la eficiencia energética con la mejora de las viviendas y el acompañamiento técnico especializado, especialmente en aquellos hogares con mayor complejidad social”.
Para la responsable de Fundación Moeve en Canarias, Belén Machado, “el ahorro de energía a través de la eficiencia es una buena práctica, no solo desde la perspectiva medioambiental, sino también desde la justicia social. Este programa combina sensibilización ambiental, que beneficia al planeta, con un ahorro económico y la mejora del confort y la calidad de vida de las familias participantes”.
Por su parte, el consejero delegado de Sinpromi, Adal García, pone en valor la importancia de la iniciativa y la cooperación entre entidades. “Pobreza Energética Cero es un claro ejemplo de cómo la colaboración entre administraciones públicas, entidades sociales y empresas comprometidas siempre permite generar un impacto directo y positivo en la vida de las personas”, apunta.
García agrega que un aumento de la financiación de este programa ha permitido ampliar su alcance y reforzar el modelo de intervención cercana que se impulsa desde Tenerife Isla Solidaria, “donde las entidades de voluntariado actúan como un puente fundamental para llegar a las familias y facilitar cambios duraderos en los hábitos de consumo energético”.
El programa se estructura en una primera fase de dinamización, ya avanzada, con sesiones informativas impartidas por ASMAER a una veintena de entidades de voluntariado y a familias interesadas seleccionadas por cada ONG según criterios como vulnerabilidad social y compromiso con el ahorro energético. En estos encuentros se abordan temas prácticos como la pérdida de energía en las viviendas, el uso eficiente de los electrodomésticos, la iluminación del hogar, la comprensión de la factura eléctrica o la necesidad de un cambio de hábitos para reducir el consumo eléctrico.
En la siguiente fase, Provivienda se encarga de formar a profesionales y personas voluntarias de las entidades sociales para que actúen como “agentes energéticos” sirviendo de enlace entre el programa y las familias participantes. De este modo, les acompañan durante el desarrollo de la campaña en la comprensión de la factura eléctrica, la mejora de hábitos de consumo y el acceso a recursos como el Bono Social Eléctrico.
Como complemento, y para recabar datos precisos, los agentes energéticos colocan medidores de consumo en los hogares. En paralelo, Provivienda recopila, también, información sobre los hábitos de consumo a través de un cuestionario, y, en base a estos diagnósticos, asesora de manera personalizada en su domicilio a las familias interesadas, proponiendo medidas de mejora energética ajustadas a cada situación. Entre estas acciones se contempla la recomendación de nuevas tarifas o comercializadoras, la sustitución de electrodomésticos ineficientes, la entrega de productos de eficiencia energética adaptados, y el acompañamiento para acceder al bono social eléctrico.
Como incentivo final, las familias que demuestren un fuerte compromiso y hayan mejorado sus hábitos de consumo podrán participar en un sorteo para recibir un electrodoméstico nuevo.
Esta iniciativa contribuye de forma directa al cumplimiento de varios Objetivos de Desarrollo Sostenible, como el fin de la pobreza, la energía asequible y no contaminante, la reducción de las desigualdades y la acción por el clima, al tiempo que mejora la calidad de vida y la salud de las personas beneficiarias.